Mi experiencia con alineadores: un cambio real en mi sonrisa, mi mordida y autoestima.
- eudent

- hace 1 día
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Nicolás, 37 años.

Tomar la decisión de comenzar un tratamiento de ortodoncia en la adultez no es algo menor. En mi caso, durante años conviví con una mordida que no era funcional y con dientes desalineados que afectaban no solo mi sonrisa, sino también mi comodidad al masticar. Siempre postergaba la consulta, hasta que finalmente decidí hacerlo y conocer alternativas más modernas a los brackets tradicionales.
Fue así como llegué a los alineadores transparentes, mas específicamente Invisalign, una opción que me permitió corregir mi ortodoncia de manera discreta, cómoda y altamente planificada. Hoy, luego de 13 meses de tratamiento, puedo decir que el resultado fue completo, tanto desde lo estético como desde lo funcional.
El punto de partida: diagnóstico y planificación
Desde la primera consulta quedó claro que se trataba de un caso que requería una planificación cuidadosa. El diagnóstico inicial mostró varios aspectos a corregir a mi entender:
Apiñamiento dental arriba y abajo
Mordida profunda
Rotaciones dentarias, especialmente en el sector de adelante
Algo que fue fundamental para tomar la decisión fue que, desde la primera consulta en Eudent, los profesionales me mostraron de manera muy clara cómo iba a verse mi caso una vez finalizado el tratamiento. Poder visualizar el resultado final desde el inicio fue una enorme motivación y me dio mucha seguridad para avanzar.
Se nota claramente que trabajan con tecnología de punta, utilizando herramientas digitales que permiten planificar cada movimiento con precisión. Todo fue explicado de forma muy informativa y transparente, lo que me permitió entender exactamente qué se iba a hacer y por qué.
Para el tratamiento se eligió Invisalign Comprehensive, un sistema que permite abordar casos de complejidad intermedia y realizar ajustes durante todo el proceso, asegurando un control total de cada etapa.
El desarrollo del tratamiento
El plan incluyó distintas mecánicas ortodóncicas que se fueron aplicando de manera progresiva y personalizada:
Expansión de los arcos para ganar espacio
Distalización en los dientes de arriba
Uso de elásticos
Movimientos de intrusión y extrusión para corregir la mordida profunda
Reducción interproximal (IPR) o “stripping”
Corrección de rotaciones dentarias
Uno de los desafíos más importantes del caso fue la rotación de un incisivo superior, un movimiento complejo que requiere mucha precisión. Sin embargo, se logró corregir de forma exitosa exclusivamente con alineadores, sin necesidad de aparatología fija.
Durante todo el tratamiento me sentí acompañado. El equipo de Eudent estuvo siempre disponible para resolver dudas e inquietudes, explicando cada etapa con claridad y manteniendo un seguimiento constante, lo que hizo que el proceso fuera muy llevadero.
La importancia del compromiso del paciente
El tratamiento con alineadores requiere constancia, y en mi caso seguí todas las indicaciones respecto al uso diario y los controles. Ese compromiso, sumado a una planificación precisa, fue clave para que cada etapa se desarrollara según lo previsto y para alcanzar los resultados esperados.
Los resultados finales
Al finalizar el tratamiento, los cambios fueron evidentes tanto a nivel funcional como estético:

Relación de mordida estable
Mejora significativa de la mordida profunda
Líneas medias coincidentes
Arcos alineados, coordinados y armónicos
Sonrisa más estética, equilibrada y natural
Para mantener estos resultados a largo plazo, se colocó retención fija, especialmente en el sector anterior, con el objetivo de evitar posibles recidivas en los dientes que presentaban rotaciones.
Este tratamiento, al igual que muchos en Eudent, fue pagado con 12 cuotas sin interés. No solo eso, Nicolás hizo uso de su seguro complementario de salud, una excelente opción al momento de embarcarse en un tratamiento dental. Si quieres saber más acerca de esta opción, haz click en el botón.
Agradecimiento final
Quiero destacar y agradecer especialmente al equipo de Eudent, que desde el primer día me brindó un trato cercano, profesional y muy claro. La combinación de tecnología avanzada, planificación digital, información constante y disponibilidad para resolver cualquier duda hizo que el tratamiento fuera una experiencia muy positiva de principio a fin.
Hoy puedo decir que no solo mejoré mi sonrisa, sino también mi confianza y mi calidad de vida. Iniciar este tratamiento a los 37 años fue una excelente decisión, y sin dudas volvería a elegir el mismo camino.

Si el Nico pudo, tú también. Nunca es tarde para dar el paso; déjalo en nuestras manos













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